Una vez que tengas tu nuevo aparato, es hora de enchufarlo. Al igual que la lavadora, debe ser colocada cerca de una entrada de agua, un desagüe y una toma de corriente. En cualquier caso, Evita instalarlo cerca de un refrigerador. El metal es el material más duradero porque emite mucho calor. En primer lugar, cerrar el suministro general de agua para trabajar con seguridad. Comienza ajustando los pies a una altura adecuada. Estos pequeños pies se pueden atornillar fácilmente. Entonces conecta el suministro de agua de la habitación al lavavajillas con una llave. Revisa constantemente las juntas para evitar fugas. Después de eso, empuja la manguera de desagüe en la trampa del fregadero. Por último, conecte el aparato a una fuente de alimentación, preferentemente a una toma de tierra situada a más de 1 metro de una fuente de agua. Para comprobarlo, haga un primer lavado, si no hay fugas, todo está en su sitio.